9 ene. 2011

Breves verdades y Pasiones que no me dejan escribirte

Tu nombre no me deja en paz, tus ojos no me dejan mirar a otro lado, tu cabello largo me seduce, tus labios me vuelven loco, ésta pasión está mas viva que nunca, sin quererlo sin darme cuenta, a veces digo tu nombre en voz alta y solo me sorprendo. Qué tanto has hecho en mi mujer bonita?, a mis veinticinco con tantas millas de viaje, le das una nueva faceta a mi vida, le das brillo a mi alma.

Mientras te escribía me surgió una buena idea que pondré en práctica pronto, un detalle sutil de esos que a los dos nos gustan porque no nos comprometen, es tiempo de que tengas algo tuyo y mio único y original, ya veremos la próxima semana, porque me gustan tanto esos juegos románticos casi tanto como tu.

Es curioso como llevo quince minutos tratando de hilvanar un párrafo coherente y me paralizas con esa imagen, es peor que si la tuviera impresa cubriendo todo el techo de mi recamara, vas y vienes en mi mente, es un vaivén que disfruto... como otros vaivenes que disfrutaría mas, pero al tratar de pensar en ti, para inspirarme mejor, me pierdo unos minutos contigo.

Ya basta de eso, o te inflaré el ego [más], eres bonita y eres sensual, eres inteligente y tienes estilo, eres una rosa que me inspira, eres una mujer como ya casi no existen, conozco tu alma, creo en tus ideales, soy tan ambicioso como tú, tanto que decidí romper con mis letras los candados de propios y extraños para conquistarte y todo lo anterior lo calificaría como una serie de defectos, pero no lo hago, porque aunque no te tengo, te quiero y mucho.

Me quedan unas horas más aquí y tengo unas jodidas ganas de verte, je. disculpa ese trozo de sinceridad, sigamos con lo nuestro preciosa....

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