24 ene. 2011

Pasos cotidianos

Es malo irse a la cama con tantas cosas en la cabeza y en el corazón, sin embargo ayer querida Musa, no fueron especialmente tus palabras las que no me dejaban dormir ni siquiera tenía la fuerza para poner mi intelecto en interpretarte estoy algo enojado no se con quien, sin embargo hay quien siempre tiene las respuestas a las preguntas que no le hago, que tiene la palabra precisa, quizá subestimo un poco su papel en mi vida, pero veme escribiéndote a ti, a veces deseo que se me acaben todas las letras y ya no esperar nada del destino, quitar el piloto automático y mover mi timón a otro mar.

Tengo un mal sabor de boca de todo ésto, siento que le estoy haciendo haciendo daño a tu ego, creo que más allá de buscar decirte te quiero, puede que te esté causando algo que no quiero, no lo sé, hoy no se nada, hoy siento. Mas allá de mostrarte que las letras interesadas que te regalo son únicas, porque aunque no dudo que alguien más pudiera darte ésta atención jamás lo haría con mi estilo, porque simplemente cada ser humano es diferente, es lo hermoso de la vida y de las prosas y los poemas, todos son diferentes y únicos, como tu, como yo. Si soy el único que te escribe es porque el mundo es injusto o porque ya no hay poetas que se fijen en autenticas musas.

Ojalá tengas punto de comparación, no me siento especial por el hecho de escribirte, me maravilla la obra cuando la miro desde afuera, pero no se si te esté haciendo daño con tanta propuesta, con tanto cumplido cierto, desconcertado es como me siento hoy, indeciso, por un momento pensé que la que podía estar en una pequeña encrucijada eras tu y me doy cuenta que soy yo el que debe pensar un poco todas sus cosas, se que te quiero, tantos poemas me lo gritan, pero, en el hermoso marco de tu silencio solo puedo guiarme por lo que siento, y hoy así lo veo.

Vienen días interesantes para todo esto, mi cuerpo está somatizando algunas cosas, nada que sea grave creo, pero me sorprende que todo lo que siento tenga ese poder sobre mi, es cosa de controlarlo, el amor es una navaja de doble filo, eso tu y yo ya lo sabemos, curiosamente entre tantas y tantas cosas que hoy dudo y que hoy siento, si te comparto tanto, es sin duda por una cosa, porque te quiero.

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